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lunes, 30 de agosto de 2010

Turismo macabrillo laskapón en el Brompton Cemetery

Se conoce que no es muy original ir a sacar fotos a ese repaseado cementerio de Londres, pero como toca y es de uso, si se va se presume despues.
Veamos pues:






Talvez nuestras capturas no seran nada del otro mundo... o sí? Fíjense en esa luz espectral, fruto de la mala calidad de nuestra cámara.







Esperamos les haya gustado, continuaremos en breve con más y distinto. Sííi!

miércoles, 11 de agosto de 2010

So schöne Palia, so schöne Makia...

sábado, 22 de mayo de 2010

Como saber que usted es la más palia de todas

Espejito espejito… Nada, de eso nada, el espejo miente. MIENTE!
Se conoce que cualquier palia de verdad no querrá sólo estar blanca, sino serlo más que ninguna, y por encima de todo.
De modo que, a continuación le ofrecemos unas cuantas formas de medirse su palidez y de darse cuenta de la realidad y de si ha seguido a pies juntillas los mandatos del santo Palimakismo.

- Primera forma básica y de andar por casa: mida el efecto del sol en su cuerpo humano. Sabemos que usted no se ha expuesto al sol en ningún momento pero puede que le haya dado de soslayo. Y eso también cuenta. Proceda pues de la siguiente manera:
Destape una zona oculta de su cuerpo, que jamás en la vida de los dioses del Olimpo haya sido ofrecida a la intemperie. Un ejemplo es el culo, o la parte superior del vientre (y si a eso le ha dado el sol es que es una cerda) Coloque la zona a medir al lado de una de estas y compare bajo una luz delatadora. No, la luz artificial blanca no vale, que nos hace a todas más blancas y más guapas. Si su miembro es aunque sea ligeramente más oscuro (que no rosado) que la zona fantasmal, usted está negra. Sí, aunque sea sólo 1 tono, usted está negra.
(guiris palimakis comparando sus respectivas blancuras)

- Segunda forma: la forma social. Usted debe cerciorarse de que es la más blanca en un medio social reducido. Como en Laskaponia somos algo tolerantes (pero no mucho, oiga) le permitimos un mínimo de 30 personas para considerar la prueba válida. Compruebe una y otra vez con su ojo grande y calculador que es la más pálida del recinto, que de eso se trata. Por ejemplo le sirve el autobús o la clase de chino. Puede probar con el metro si es valiente pero le informamos desde aquí que posiblemente se frustre pues encontrará muchos guiris de camino a la playa, cuando aún están frescos.
También puede probar con la cola del paro, que aunque multiplica el mínimo de 30 por si mismo una y otra vez, es fácil de superar pues los individuos a comparar son casi todos españoles o extranjeros amarronados. Si es una palia principiante, este caso le alegrará el día. Eso sí, si supera la prueba del metro es usted una diosa. Háganoslo saber y le enviaremos un pin de Laskaponia por correo.
(Como le ocurre a esta palia, a veces surge competencia)

- Tercera forma y la única algo científica: el método Maikel Yason o moro cara de vaca o cualquier otro personaje.
Esta forma téncicamente llamada “del vitíligo” es la más extrema pero a la vez delatadora. Consiga un espécimen humano con la afección del vitíligo. Ese ser tendrá porciones de su cuerpo completamente libres de melanina y por lo tanto lo más blancas naturalmente posible. Compare el pedazo descolorido con usted entera, se equipara su blancura? Usted es una palia bien conservada y un orgullo para sí misma. Supera usted la cuota de blancura? Es usted el non plus ultra de la blancura de modo que avísenos que tenemos pins para todas.
En este caso también si usted es 1 tono más oscura que las machas blancas, está negra. Vaya a castigarse a si misma.
Porcierto, también le sirve un albino, si lo encuentra.
(albino antiguo)

viernes, 23 de abril de 2010

Complementos detestables a evitar por la persona de bien

Siempre viene bien algo con lo que pasar el tiempo, estando de acuerdo o discrepando, del mismo modo que nunca está de más un texto curioso y esclarecedor, ni meterse con el gusto ajeno. Llamámosle gusto por llamarle de alguna forma, ya que se conoce sobradamente que es uno de tantos tipos del malo.

A continuación le evidenciamos, unos cuantos ejemplos de complementos clave del mal gusto y completamente contrarios a la estética palimaki aquí vigente desde y por siempre. Caiga en la cuenta además, de que eso se dirige al individuo elegante y no al personal de a pie.
Pero primero les dejamos con una imagen de un bello complemento. Obsérvenla durante un momento y distiéndanse, pues a continuación no verán más que cosas horrendas.


Conforme ya esto, procedamos:

- Deportivas y complementos deportivos en general: Ya echamos las pestes apropiadas en otra de nuestras prosas de manera que obviaremos lo rancios y de pésimo gusto que son.

- Botas de agua, de chúpame la punta o de vaqueros del oeste:
Ninguna de estas botas en recomendable, a no ser que festeje en un barrizal, vaya disfrazado de urraca o a montar vacas locas. Por una parte tenemos a las supercutres botas de agua de plástico, y en ocasiones y para colmo de la horripilantez, de colores completamente indiscriminados e incluso con estampados tan vulgares como la cebra o la vaca (de esto hablaremos a continuación)
Las botas de agua, de ser usadas, séanlo con mucho miramiento y necesidad, simple y llanamente para lo que fueron creadas: pescar vieiras con la marea baja.
De las botas de chúpame la punta / Aladino moderno / putón de pueblo, tenemos poco que decir. Tan feamente favorecen el pie femenino como tanto lo desmontan y tan mal quedan con el resto. No tienen nada bueno, ninguna justificación de ser por lo que no deberían existir, como muchas cosas y mayorías en este mundo. Siendo optimistas, dejemos esto en que existe para dar cabida a la belleza de todo lo otro, sin ello de seguro lo no horrible no sería tan de agradecer.
En cuanto a las botas de vaquero con o sin espuelas, con o sin flecos, con o sin quesos de latin lover calzados en su interior, son de igual calidad de elegancia que los vaqueros o incluso peor. Sí, de hecho son mucho peor, llevan un diez pequeñito arriba a la derecha.

- Estampados de animal de la jungla o la sabana:
Esa señora no es la novia de tarzan, ni su prima, pero lleva un bolso de cocodrilo y un vestido de cebra. No se preocupe, sabemos que es artificial, y tan artificial como de mal gusto.
No creemos necesario explayarnos mucho sobretodo en los estampados de vaca, cebra y tigre, igualmente comunes e igualmente feos e impropios de una señora como los dioses paganos mandan. Véase usted más ridícula, cambie su estampado por una burda imitación inútil y estridente de un animal foráneo, que no ha visto en su vida y que muy posiblemente se la comería viva, o no, de lo horrible que va.

En cuando al señor leopardo ya hay más que hablar. No por que sea pasable sino porque socialmente (en la sociedad de las gitanas, las pilingis de barrio bajo y algunas neo pin-ups modernas¨, y con todo mi respeto a cada una de ellas) está bastante aceptado y es signo de “elegancia” y “sensualidad”. Una elegancia y una sensualidad que nosotros ponemos en duda, pero como lo que dice la mayoría manda en la democracia, tengan cerebro o no, y lo que ahora tenemos es eso (democracia digo, se supone) pues callaremos la boca y diremos que sí, que el leopardo en escasas proporciones no es muy de mal gusto, y que puede quedar gracioso. Pero en su madre.

- Cadáveres colgando del cuerpo:
Esa es otra. Pero otra que las gitanas, pilinguis de barrio bajo y neo-pin-ups modernas no se pueden permitir, o talvez no les guste tanto como el leopardo estampado de farsa, pues es moda antigua, o mejor dicho, clásica y para siempre.

Las señoras adineradas (o no) con pellejos de animales a modo de disfraz pueden resultar bastante elegantes y atractivas, sí es la imagen de mujer poderosa y dominante la que se pretende. Aunque claro está, que para provocar esa imagen de supermujer no es necesario haberse cargado a unos cuantos bichos adorables que no tenían culpa alguna. Perdonen señoras, quería decir haber pagado a la industria que se encarga de producir animales para luego despellejarlos y preparárselos bien suaves y sin olor a podredumbre, con forma de prenda de abrigo. Y claro está, a esas señoras no les haga ver un pajarito caído del nido, que ellas son muy de buena sangre y sufren con esas cosas, y con la madre que las parió.
Y recalcamos como siempre el contexto, si vivieran en la edad de piedra si serían unas señoras de ole yolé fandango, pero como no es el caso, es absurdo, pretencioso, ridículo y de mal gusto. Y olé yolé fandango.

- Bisutería de plástico:
La bisutería de plástico es detestable.
La mujer siempre se ha engalanado con lo mejor: oro, plata, piedras preciosas, y otros metales más o menos humildes e incluso con materiales vegetales pero ahora no. Ahora haylas que se me llenan de trozos multicolores de petróleo tremendamente horribles que en vez de cómo decíamos antes, engalanar, desengalanan. Véanse pues, como niñas pequeñas que visten de sevillana con aros y peineta de plástico rojo escandaloso, y derivados. Estas prácticas son de un terrible mal gusto, y estropean cualquier atuendo que lleve, por exquisito que sea. Un punto de plástico en su atavío le arrebatará cualquier buena intención de elegancia que haya podido tener. No atente así contra si misma.

Igualmente ocurre con la bisutería de fantasía. Con “fantasía” se designa a aquella “joya” con apariencia de metal o piedra preciosa (cuanto menos de mal gusto, imitando a la plata y cuando más, al oro, con un amarillo orín superfalso) producida en serie, que se regocija en formas y colores que atraen al espectador, pero que no vale un duro y es cobrada como si de algo digno se tratara. Este tipo de complemento pertenece a la misma basura que la detestable bisutería de plástico, se la pasa por buena porque su material no es de tan mal fundamento.

La bisutería de fantasía es sólo aceptable como inclusión en piezas de vestir o bolsos, sobreros etc. por sentido común y adecuación, pero en absoluto como aderezo de la piel de la mujer auténtica. Siempre será mejor una tímida gargantilla de plata con una humilde piedra natural que un medallón exuberante y brillante que fantasea con ser joya.

- Uñas tunning:
Si hay algo que agrada en sobremanera al caballero elegante son las manos de la mujer, de un delicado tono y tacto, y con unas hermosas uñas, cortas o largas, coloreadas o a palo seco, pero nunca, NUNCA de pegote (y de pegote bien le viene, haciendo referencia al pegote con el que van enganchadas) No por ser de porcelana serán más agradecidas, y ya ni hablemos de las de plástico. Con estas últimas podemos morir del asco. Unas uñas postizas de 1ª, o 2ª calidad son siempre impertinentes y pretenciosas, por artísticas que sean. Y no hay nada de peor gusto que lo impertinente y pretencioso, que como se habrá fijado, es lo que tienen en común todas las cosas que consideramos bajas en cuanto a la elegancia se refiere.
Para qué necesita unas uñas falsas pegadas sobre las suyas naturales? Podríamos entender esto si se le hubieran caído por ejemplo, o si se las hubiera comido el leopardo.

Yéndonos al otro punto, tenemos las uñas pintadas o tuneadas de cualquier otra forma indigna como por ejemplo: pegatinas, incrustaciones de brillantes, pirsins (si, en la uña, sí), o la manicura francesa con la punta negra. Jamás hubiéramos imaginado que existiría todo esto pero, sí. Tan fácil como ir en metro es encontrarse mujeres jóvenes y no tanto con flores, lunares, e incluso el pato Donald pintados en las uñas, que de lejos parecen pegotes o manchas; con algo atravesándolas que cuelga incomodando cualquier acción natural, con pegatinas o brillantes de chichinabo que se enganchan por todas partes, y hasta con la punta pintada de negro, como si hubieran acumulado la máxima porquería posible durante mínimo un mes. Señora, si quiere hacerse la moderna con la francesa en negro, píntese la uña de negro y la punta de gris, cosa que sería la versión “negra” de la oficial. Qué mal gusto el de este mundo!

- La marcas “modernas” con grandes logos, estilo Tous, Tommy Lafiga, o Chanel, pero especialmente Tous:
Cómo esa marca de pacotilla puede ser tan famosa? Y lo que es peor, cómo puede tener tantas adeptas? Cómo alguien puede gastarse el capital en ella?
Lo que no es más que un osito supersimple, la mayoría de las veces tan solo en su silueta, añadido a cualquier cosa y repetido hasta la saciedad, es esa maravilla por la que paga un precio tan alto? No creemos necesario analizar el comportamiento de la sociedad frente a estas chorradas con mayúsculas. Símplemente quédense con la imagen de su vecina la de arriba de 45 años, de una posición media, con un bolso lleno de ositos recutres, infantiles, enormes e insípidos, en colores tierra que le ha costado una pasta pero que “mola” mucho. Es, sin más descripción: patético.

Y no sólo ponemos a caldo la estúpida marca Tous, sino todas las demás que se usan para alardear de sí mismas. Es un concepto algo absurdo y en exceso popular y social. Podrá usted ir preciosamente vestida y complementada, pero una camiseta que pone “I love Mango” o un bolso con dos Cs entrelazadas descomunales no le hará subir de categoría, sino de imbecilidad. Sabemos que se lo puede permitir, de manera que cómprese o encargue a un/a buen/a modista una prenda única de una buena calidad, y que no alimente una industria de patéticos y manipuladores.
(observen, un bello artículo arruinado con logos, que aunque en este caso están bien integrados, en la mayoría de los casos favorecen de pena)
Y es que lo real que se esconde tras el abuso de las marcas caras, no es otra cosa que la falta de juicio estético: la marca tiene una imagen de un nivel estético aceptado y reconocido; para la gente que no sepa alcanzar ese nivel por sí misma, siempre estará la marca para proporcionarle la seguridad de acierto que necesita. Sin más rodeos.

- Extrañas tiras que asoman de entre las nalgas:
En la cumbre de no sólo el mal gusto, sino también la vulgaridad más peliaguda y de la repulsión se encuentran esos triángulos elásticos cuya función es “cubrir” cierta parte de la entrepierna femenina e incluso y desgraciadamente a veces, la masculina también. Lo aborrecible no es el simple gesto de llevarse puesto, ya que esto no tiene disgusto alguno para la persona ajena ya que va escondido, y lo escondido no existe. Lo desagradabilísimo y vomitivo es que esa ordinaria pieza emerja de entre los pantalones (sí esos que lleva la gente tan horribles y atormentantes) mostrándose en todo su esplendor, desde lo fino o lo de sport, hasta la cara de Piolín o de la gatita Kiti. No se dan cuenta cuan repelente es tener que ver un día tras otro como la compañera de delante lleva esa tira maloliente incrustada en la raja del culo? (sí, culo hemos dicho) Seguiríamos pero nos dan arcadas.

(encima de leopardo, he aquí el pedo del buen gusto)

Y otra es, porqué, muy señoritas mías, me llevan el puñetero tanga (el tanga, o la tanga, que la que sabe se aprovecha) con los vaqueros bajos de cintura? No, no cabe en la mente de razón. Para ir cómodas? Cómodas?? Con vaqueros y un tanga? Dios nos libre. Si se supone que el tanga es un tipo de braga discreta con la originaria finalidad de no marcar en las prendas finas, me quieren ahora rebatir por qué se las ponen con vaqueros!!?? Para eso metan la caracola directamente en el vaquero que es algodón puro y bien resistente y les absorberá los jugos mejor que cualquier cosa, porque lo que buscan es ir cómodas y medio desnudas.
Y ya lejos queda la idea de que esa soez y asquerosa práctica sea sexy. Lo sexy sexy sería colgarlas a todas de un garfio por el cordoncito a la barra del metro, y ahí dejarlas para que se oreen, hasta que se les parta la almeja en dos. Cerdas.
(miren, una vaca)

- Leggins y leotardos:
Sin ir muy lejos de el/la tanga XD nos encontramos con su primo hermano del mal gusto de hoy en día, los leggins. No! No se ponga a la defensiva, sabemos que los lleva y no pasa nada; el problema es cómo los lleva. Los lleva bajo una falda, vestido, pantalón? Entonces va vestida dignamente. Los lleva solos o como mucho con una camisola? (o mejor dicho, camisón, con todo el respeto a los camisones, que son geniales) Pues entonces va desnuda, marcando todo el culo y lo que no es el culo y es de mal gusto. Llevaría unos leotardos o panties solos? Así de fácil es y así de fácil se acaba.

- Estampados groseros y complementos afines.
Sí, son de pésimo gusto las camisetas con mensajes vulgares y groseros, por llamarles de alguna manera. Y no, no son graciosas más que en las fiestas temáticas, para las que seguramente fueron concebidas en los inicios camisetiles.
Dentro de éstas encontramos modelos tan variopintos como la típica de 100% angel o 100% demonio (tranquila chica, sabemos que eres una simple igualmente) por muy fashion o de marca que sea; las de “demasiado sexo nubla la vista” y del estilo, y las de “sex machine” o “heart breaker” entre otras muchas.
También incluimos en este apartado todas aquellas que le hacen quedar como un estúpido inculto, como por ejemplo la típica camiseta que pone “Japan” y cuya ilustración es una china o las de simbologías o idiomas que no entiende pero que aún así lleva puestas.

Y hasta aquí nuestra enumeración de la jornada.
Esperamos hayan cavilado mucho y disfrutado enormemente, habiéndose sentido ofendidos o aliviados.
Sean felices y hagan muchas galletas.
Auf wiederlesen!

(Huy, perdonen por el signo de admiración al final, no e acordaba de que baja 0,25 en el examen)

lunes, 5 de abril de 2010

El gato bolsa

Muy buenas las que toquen mis damas y caballeros. Hacía que no les daba el tostón ya, pero recuerden que jamás les abandonaré, porque sería como abandonarme a mi misma, ya que yo sola me leo. (Sí eso es, sí)

Investigando como siempre, y en este caso el mundo de la alta super alta costura y del complemento extravagante palimaki les ofrecemos materialmente a nuestro gatobolsa de confección propia.

Como pese a nuestra elevada categoría social somos pobres, les ofrecemos nuestra creación para poder costearnos cosas bonitas. Estén atentos a la descripción del artículo.

Se trata de un bolso-gato o de un gato-bolsa más bien, cosido totalmente a mano (pregúntenselo sino a mi espalda) muy dedicada y repensadamente.
De tacto suave y peluchil, adorable y acariciable, simpático y a la vez bizarro, negro que combina con todo.
Mide unos 33 cm de largo excluyendo el cabezón, y por dentro es muy espacioso.
Tiene el forro rojo, como los gatos de verdad

y un bolsillo grande en su interior que le evitará el lío. La cremallera es cómoda y discreta y sobretodo NO SE ENGANCHA. Que lo sepan.

En su base lleva oculta una base de goma espuma que evita que el pobre animal pierda la forma al llevarse puesto.
Es súper ligero, de hecho, no se dará cuenta ni de que lo lleva (y es verdad, bueno, todo lo que les estamos contando lo es)

En cuanto a la genial cabeza de nuestro amigo, observe que tiene unos preciosos ojos de colgado total y unos interesantes bigotes que puede cambiar de dirección a su gusto. (eso sí, no estire de ellos, que aunque están cosidos por dentro, a saber…)
Las orejitas y la naríz son de goma espuma plateada.
Lo puede observar bien vestido con gorguera de volantes y puntillas y un lacito negro, pero podrá desabotonar su atuendo y colocarle lo que le de la gana.

Es un complemento ideal para cualquier ocasión: para ir a clase, para bajar a por el pan, para salir con los novios, o a la disco. Siempre triunfará y se quedará con la peña aunque donde más éxito tendrá es junto con su disfraz de bruja en Halloween (aunque ya sabemos que lo de Halloween vale para todo el año y para cualquier ocasión, recuerden)
Les encantará a sus amigos, a sus profesores o jefes, a los niños, a las abuelas y hasta a los desgraciados del callejón (a esos los que más, uf)

Además no sólo le servirá de bolso, pues puede desengancharle el tirante y utilizarlo por ejemplo:

-Como gato de verdad; en caso de que tenga la desgracia de ser alérgico o no poder tener gatos vivos, siempre podrá adoptar éste. Es más, éste hace exactamente lo mismo que un gato a excepto del gasto, mire:
Hace la siesta enrolladito.

Y también le observa tumbado a la bartola:


-Como elemento decorativo para la cortina:


- O como elemento decorativo para cualquier otro sitio.

- Puede utilizarlo también para gastar bromas, por ejemplo dejándolo con el forro al aire, en pleno bordillo.

Pero no lo haga, es de muy mal gusto y se le ensuciará.
Ah! Por cierto! Lavado a mano y con mucho amor, detergente sólo para ropa muuuy delicada y escurrido suave y esponjoso.

Esperamos les haya gustado y lo deseen adoptar, por un módico precio que no es nada módico, pero con mucho arte e irrepetibilidad. Contacten con la loca de este sitio si están interesados en adquirir uno, o para cualquier sugerencia: el email lo tienen en el perfil.

Próximamente, el buho bolsa y el monedero del hitlercat.
Bis bald!

jueves, 4 de marzo de 2010

Cuando uno se congela

Es posible que una persona se congele
y no muera en el proceso.
Se vuelve completamente de piedra
como un resbaladizo trozo de hielo,
que resbala de entre las personas
y a quien todo resbala.

Es posible que una persona se congele.
Se vuelva extrovertida y simpática
porque por dentro no teme ni siente nada.
No ama a nadie, ni siquiera a sí misma
Tiene el “corazón” nulo
y empieza a ponerle comillas a la palabra corazón.

Es posible estar uno congelado
a base de apartar los malos sentimientos,
en un vago intento de mantenerse sereno
A base de aguantar y no protestar
pues no le conviene ser sincero

Es tan posible y tan de hecho
que uno no se da ni cuenta.
Hasta que alguien muere y ve que no hecha en falta.
Hasta que se seca y se olvida de como lloraba
Hasta que sus sueños ni le consuelan ni le bastan
Y se avergüenza de lo memos que son
y de lo penoso que es todo lo demás.

Es tan posible y tan real
como dar un abrazo a un ser querido
medio por obligación
y sentirlo como algo sin fundamento y estúpido.
Como ir a visitar a alguien
por que no se tiene más remedio
ocultar la desgana y hacer buena cara
y pensar que es una pérdida de tiempo.

Es posible estar congelado.
Porque sentir da el dolor y la felicidad
y el estar congelado no da nada,
que siempre es mejor que un dolor continuo
y una felicidad mediocre y falsa.

domingo, 14 de febrero de 2010

Otro cuento absurdo

Eran dos aparte.
Ella era joven y viva, con los coloretes siempre a punto. Le gustaba mucho el campo, las flores y la nieve. Le encantaba escaparse a la montaña cuando nevaba y tirarse en la nieve para sentir lo fría que estaba. Le encantaba fundirse con ella.
Él era talmente un cromo de época: tenía la cara más bonita del mundo, y el pelo rubio más suave de todos. Sus ojos parecían de mentira. A ella le encantaba él pero él no le hacía ni caso, sólo se preocupaba de sus insectos. Coleccionaba de todo: escarabajos, libélulas, moscas, mariposas, grillos… Los más grandes en tarros de vidrio, los pequeños desecados y archivados los tenía. También le gustaban como decoración, colgaba en la pared los bichos de alambre que a veces ella le hacía. Era un pedazo de friki.
Ella en ocasiones cuando iba al campo, también le traía algún desgraciado ejemplar que encontraba y sólo entonces recibía una sonrisa. Y hasta el momento con eso le bastaba, pero no al final.
Un día de invierno en que había amainado, ella se inventó algo y le convenció a él para ir a la montaña a buscar insectos. Llevó café caliente.
Una vez sentados en una roca, ella le invitó a tomar el café y él aceptó agradecido. Al cabo de 10 minutos, cayó él de lado dormido.
Empezó a nevar un poco, a ella le encantaba.
De las axilas, lo bajó de la roca y lo colocó tumbado en el suelo. Entonces sacó todos sus utensilios. Lo ató de manos y pies con cinta aislante y también le selló la boca. Sacó una cuerda larguísima y empezó a atarlo desde los pies, una y otra vez, haciendo un nudo a cada vuelta, hasta los hombros y la cabeza. Él era muy guapo.
Dejó ahí libre el resto de la cuerda. Entonces sacó de su bolso unos rollos de papel film y unas enormes alas de mariposa plegadas que había confeccionado ella misma con papel de celofán y alambres. Le colocó las alas en la espalda enganchándoselas a la ropa con agujas de coser, las plegó hacia la espalda y luego lo envolvió por completo con los rollos de plástico. 5 capas le dio.
Lo arrastró de los pies sobre la nieve hasta el árbol de al lado. Ató el extremo de la cuerda a una piedra y la lanzó por encima de la rama más fuerte que vio. Estiró entonces ayudándose de su propio peso y ató el final de la cuerda con varias vueltas, a otra rama.
Ahora nevaba más.
Él quedó colgado a metro y medio del suelo y ella sentada al lado observando cómo nevaba. Con una rama le daba golpecitos y lo mecía en el aire; era tan guapo…
Al poco anocheció y ella volvió a casa.

viernes, 5 de febrero de 2010

Prendas y complementos a evitar si se pretende la elegancia

He aquí un listado de todo aquello que pese a lo aceptado o no que esté, es aterrador y poco deseable en la elegancia y buen gusto a la hora del vestir. Si lo lleva puesto, sepa que aún está a tiempo de quitárselo y quedar en bragas (o lo que sea) que siempre es mejor.

#1 Vaqueros:
El vaquero lo situamos en primer lugar, no por ser el menos elegante, sino porque seguro que lo lleva puesto, de manera que para seguir leyendo, quíteselo, como encomendamos antes.
Ahora que ya se lo ha quitado, prosigamos.
El vaquero (y con vaquero refiérese a tela vaquera y piezas que resultan della) es el préstamo más aceptado, popularizado (masificado más bien), y comercializado de entre el asunto del ropaje. El vulgar vaquero, ha devenido la prenda por excelencia, el básico imprescindible, la tripa de res donde meter las carnes para hacer el embutido urbano.
No se deje engañar por la infundada fiebre del vaquero: el vaquero no es ni moderno, ni cómodo ni funcional; ni siquiera es bonito. Como su propio nombre indica, el vaquero nace como una tela para empleo del trabajo, cómoda (en sus orígenes, no en su ajustada actualidad) y que aguanta todas las porquerías habidas. De ahí su razón de ser.
(estamos tan acostumbrados al vaquero que ya ni nos damos cuenta de lo feo que es)

Entonces, a qué santo! Como alguien puede pretender una elegancia llevando tal ropaje! Se trabaja acaso en la mina o arreando vacas? No!
Otra de las excusas urbanas para abusar (que ya ni llevar) vaquero es la supuesta comodidad o funcionalidad que aportan. Unos vaqueros, cómodos? Unos vaqueros, son lo más incómodo y asfixiante del mundo, y cuanto más “modernos” más lo son. Habrá cosa más incómoda que meter el bajovientre y los jamones en esa especie de funda dura, recosida, remachada, con bolsillos donde casi no cabe ni la mano, con escasa movilidad y que muestran lo indecente en el básico acto de sentarse? Será posible que personas compren a precio de prenda aceptable unos pantalones (o cual cosa sea) de una horrible tela y encima con aspecto de haber sido arrastrados por una vaca, con un villano dentro, por todo el lejano oeste hasta quedar desgastados e incluso rotos? Será posible!? Será algo de peor gusto?
Señores, (sobretodo señores) no hay nada más cómodo que unos pantalones tradicionales de vestir, con pinzas, normalmente sueltos y que no amenazan con esterilizarle las criaturas germinales.
Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos el vaquero.

#2 Chándal:
Para empezar, si lleva un chándal puesto, no comprendo que hace metido en este blog. El chándal no tuvo nunca su aquel, ni lo tendrá jamás (no, yo no tuve esa época cutre pubertosa del chándal y deportivas, yo iba de militar machorra que es mejor)
Como toda prenda fuera de lugar, éste género se lleva la palma, por vástamente extendido y hasta con tradición (de hecho hay gente que vive para llevar chándal, e incluso alardean de él mostrando marcas y modelos, y en fin, todas esas cosas tan risibles)
Llevar un chándal es del gusto más pésimo, pesimísimo, requetepésimo, y deplorable, patético, lastimoso, horripilante, nauseabundo y demás adjetivos, los peores que haya.
Únicamente aceptable para hacer deporte, que es para lo que existe, y ni eso. Sepa que puede hacer deporte con cosas más bonitas, e igual de cómodas; o mejor no haga deporte, es antielegante, consérvese fresca/o e impoluta en su urna.

Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos el chándal.

#3 Cazadoras michelín / plumíferos:
Si buscamos definir apropiadamente lo que hace la cazadora abullonada en el cuerpo de la persona, es “perturbar las formas” Sea cual fuere la silueta del individuo, hombre o mujer, mujer hombruna u hombre mujeriego, la chupa michelín la destrozará sin duda. Puede ser ancho/a de hombros o de caderas, o de dedo gordo del pié diestro, pero lo que jamás será es un troll rematado con cremallera. Por feo que sea su cuerpo, no puede ser tan antiestético como un cosido de globos alargados, en forma de morcillas extragrandes, michelines repetidos hasta donde resultan imposibles. La cazadora michelín no calienta más que un buen abrigo de lana, NO. Por lo tanto, déjese de parecer un mamarracho fachoso y abríguese como una persona de bien.

#4 Deportivas:
No sería la primera vez que se divisa un mancebo bien vestido en teoría, con un traje de chaqueta elegantemente informal y de repente… susto! Unas espantosas deportivas rematando la vuelta del pantalón. No hay comentario potencial más allá que una cara de confusión incrédula y asco. Y mirar a otra parte.
Y sin referir ya al uso que se le da y lo carente de buena sangre que es, si lo prefiere, lea de nuevo “el chándal” que es cosa similar.

No les vamos a disgustar poniéndoles una imagen de unas deportivas bien espantosas, mejor les dejamos con una versión más light. Sus primas e igualmente aborrecibles converses: Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos las deportivas.

#5 Palahuer y demás calzado fuera de lugar:
Recuerdo un día ir yo errando por la calle Colón, a esto de la primavera vecina, y percatarme de algo chillón, multicolor y extraño pero a la vez conocido en los pies de un grupo de muchachas. No podía dar crédito a lo que veían mis ojos: era posible que esas de ahí (al final, acaba por no extrañar nada) llevaran en los pies unas zapatillas de tela cosida y esparto, como las que llevaba mi abuelo para ir a la huerta? Sí! Eran las palahuer! (aka. pa la huer-ta) Un homenaje a la tradicional espardenya mediterránea en su versión más simple (a llevar en chancla, es que vamos, ni atada al tobillo), para ir cómoda la persona tanto en la ciudad como en el arrozal y de paso a la playa que si se mojan hace bien. Pero eso sí, en amarillo pollo, azul intemperie fashion y rosa fosforito Fito adolfito (y más, de hecho algunas se hacían la colección entera y la moda era camiseta a juego con les espardenyes y luego el vaquero de las narices) -Aunque, ahora que lo pienso, hubieran quedado bien con esa camiseta tan súper que venden que en vez de poner “Ramones” pone “Ramonet” y luego: “si vas al l’hort porta figues” y tal de la canción aquella y riau riau.-
Señor! Cómo se puede ser tan necia! Ya sin hablar de cuándo sacaron las botas y shorts estilo boxeador, los monos de granjero, y demás aberraciones de cuyo nombre no quiero acordarme.
Pero demos gracias, qué aburrido sería el mundo sin estos casos y las personas que los hacen posibles.
Y como conclusión de este número 5, abolimos todo calzado de forma injustificada y fuera de lugar, sea cual sea su procedencia.
(abuelo haciendo palahuers en el pueblo, a la voreta de la mar)

#6 Gorras estilo telepizza y sucedáneos:
Por qué existen esas gorras? Y lo que es peor, por qué las lleva la gente? Esa forma de vestir la cabeza, con una semiesfera acoplable y una protuberante visera, para qué sirve? Para cubrirse del sol? Solo el rostro sería, porque ya me contará usted que va a tapar esa visera. Quedámosnos pues con la pamela para ese uso. Para qué más puede servir? Para hacer conjunto con el chándal? Bien comparte las funciones decorativas de éste, pues que con éste vaya.
Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos las telepi-gorras.

#7 Palestinas:
Pa-les-ti-na: el mismo nombre lo indica. No es de buen cristiano (ni de buen nada)
Lo que empezó siendo prenda de alternativo urbano, ha acabado por ser hasta de chavalas de la calle colón (en Laskaponia les llamamos pijas BSK, pero saben bien a lo que me refiero, sí! A las de las palahuer!) a la moda. Las venden en cualquier color, para poder combinar y son realmente FEAS. No nos merece la pena hablar de las connotaciones culturales e incluso políticas que puede acarrear el llevar ese trapo deshilachado, de manera que le recomendaremos remitirse a su origen para que lo vea usted mismo. Sepa solamente que abusar de la palestina es de pseudojipi-rojillomoderno-independentista-anarka-lesbiano-ocupa-fumeta y todas esas cosas. Y con todo eso, raus! Elegancia: NULL

#8 Monos, etc:
No, monos no. Los monos al circo o a la mina. Punkt.

#9 Pantalones cortos o shorts de moral distraída total schlampe disco:
Qué persona adulta y elegante muestra las piernas? El hombre, no. La mujer, sí pero no asomando por dos camales. De mostrarse la pierna, sea con la falda que siempre bien hace al cuerpo femenino.
Ejemplos de lo evitable son los muy-a-la-moda minipantalones o parrupantalones (de parrufalda, pues parrupantalón) que retienen la misma cantidad de carne que unas bragas o incluso menos. Estos “pantalones” suelen ser llevados para festear, conjuntando con un atuendo bien repensado y discotequero, aunque también para el día a día. Para garantizar su viabilidad y evitar congelaciones genitales llévanse en compañía de pantis. Entonces ataca la cuestión: si la mujer joven lleva esta prenda para lucir sus “encantos” y resultar sexy, como diablos se lo ponen con pantis? Si los pantis son lo antisexy de la lencería! Ñeh… que carencia de conocimiento hay hoy en día sobre la prenda y la seducción, chavalitas memas que mucho trikitrí y mucho chupaachús y luego me van con pantis a ligar. En fin, para eso estamos aquí nuestras mercedes eh? Para aleccionar a las juventudes inconscientes sobre la elegancia y el buen gusto.
(vamos, que ni aunque una esté flaca perdida)

En cuanto a los pantalones por la rodilla, en el hombre, resérvense para el traje folclórico. En la mujer, resérvense para el caso de disfrazarse de hombre folclórico. O de boyescau o mejor no he dicho nada.

Y hasta aquí, mis damas y caballeros, he de dejarles pues debo acabar de poner los ojos a mis búhos de galleta. Hasta la próxima entrega que como adivinarán, será exponencialmente más cara.
Recuerdos y vistan bien.