lunes, 18 de marzo de 2013
Quieren más parrafada de moda?
Publicado por Lu von Laskaponia en 17:06 1 comentarios
Etiquetas: moda y elegancia fina
miércoles, 18 de enero de 2012
Me complace presentarles en primicia la fotografía de mi proyecto de autor
Del proyecto llamado "Galvanismus" mucho mucho me complace.

El vestidito de señorita de bien. De bien y muy muerta. No pasen por alto el genial estampado de cerebros, corazones y tijeritas de autopsia.
El abrigo de la mujer del doctor Frankenstein. Así muy konservativ_extravagant@hotmail.com
Y ahora el conjuntito de locademierda. Medio de animadora medio de enfermera moderna de un psiquiátrico.
Con posicional de corazon humano en el pecho y forro estampado Yeah!
Y ahora el caprichito de despedida:
Con gato y todo.
Chaítooo!

Publicado por Lu von Laskaponia en 2:06 0 comentarios
Etiquetas: Laskaponia delightttt, moda y elegancia fina
viernes, 23 de abril de 2010
Complementos detestables a evitar por la persona de bien
Siempre viene bien algo con lo que pasar el tiempo, estando de acuerdo o discrepando, del mismo modo que nunca está de más un texto curioso y esclarecedor, ni meterse con el gusto ajeno. Llamámosle gusto por llamarle de alguna forma, ya que se conoce sobradamente que es uno de tantos tipos del malo.
A continuación le evidenciamos, unos cuantos ejemplos de complementos clave del mal gusto y completamente contrarios a la estética palimaki aquí vigente desde y por siempre. Caiga en la cuenta además, de que eso se dirige al individuo elegante y no al personal de a pie.
Pero primero les dejamos con una imagen de un bello complemento. Obsérvenla durante un momento y distiéndanse, pues a continuación no verán más que cosas horrendas.

Conforme ya esto, procedamos:
- Deportivas y complementos deportivos en general: Ya echamos las pestes apropiadas en otra de nuestras prosas de manera que obviaremos lo rancios y de pésimo gusto que son.
- Botas de agua, de chúpame la punta o de vaqueros del oeste:
Ninguna de estas botas en recomendable, a no ser que festeje en un barrizal, vaya disfrazado de urraca o a montar vacas locas. Por una parte tenemos a las supercutres botas de agua de plástico, y en ocasiones y para colmo de la horripilantez, de colores completamente indiscriminados e incluso con estampados tan vulgares como la cebra o la vaca (de esto hablaremos a continuación)
Las botas de agua, de ser usadas, séanlo con mucho miramiento y necesidad, simple y llanamente para lo que fueron creadas: pescar vieiras con la marea baja.

De las botas de chúpame la punta / Aladino moderno / putón de pueblo, tenemos poco que decir. Tan feamente favorecen el pie femenino como tanto lo desmontan y tan mal quedan con el resto. No tienen nada bueno, ninguna justificación de ser por lo que no deberían existir, como muchas cosas y mayorías en este mundo. Siendo optimistas, dejemos esto en que existe para dar cabida a la belleza de todo lo otro, sin ello de seguro lo no horrible no sería tan de agradecer.
En cuanto a las botas de vaquero con o sin espuelas, con o sin flecos, con o sin quesos de latin lover calzados en su interior, son de igual calidad de elegancia que los vaqueros o incluso peor. Sí, de hecho son mucho peor, llevan un diez pequeñito arriba a la derecha.
- Estampados de animal de la jungla o la sabana:
Esa señora no es la novia de tarzan, ni su prima, pero lleva un bolso de cocodrilo y un vestido de cebra. No se preocupe, sabemos que es artificial, y tan artificial como de mal gusto.
No creemos necesario explayarnos mucho sobretodo en los estampados de vaca, cebra y tigre, igualmente comunes e igualmente feos e impropios de una señora como los dioses paganos mandan. Véase usted más ridícula, cambie su estampado por una burda imitación inútil y estridente de un animal foráneo, que no ha visto en su vida y que muy posiblemente se la comería viva, o no, de lo horrible que va.
En cuando al señor leopardo ya hay más que hablar. No por que sea pasable sino porque socialmente (en la sociedad de las gitanas, las pilingis de barrio bajo y algunas neo pin-ups modernas¨, y con todo mi respeto a cada una de ellas) está bastante aceptado y es signo de “elegancia” y “sensualidad”. Una elegancia y una sensualidad que nosotros ponemos en duda, pero como lo que dice la mayoría manda en la democracia, tengan cerebro o no, y lo que ahora tenemos es eso (democracia digo, se supone) pues callaremos la boca y diremos que sí, que el leopardo en escasas proporciones no es muy de mal gusto, y que puede quedar gracioso. Pero en su madre.
- Cadáveres colgando del cuerpo:
Esa es otra. Pero otra que las gitanas, pilinguis de barrio bajo y neo-pin-ups modernas no se pueden permitir, o talvez no les guste tanto como el leopardo estampado de farsa, pues es moda antigua, o mejor dicho, clásica y para siempre.
Las señoras adineradas (o no) con pellejos de animales a modo de disfraz pueden resultar bastante elegantes y atractivas, sí es la imagen de mujer poderosa y
dominante la que se pretende. Aunque claro está, que para provocar esa imagen de supermujer no es necesario haberse cargado a unos cuantos bichos adorables que no tenían culpa alguna. Perdonen señoras, quería decir haber pagado a la industria que se encarga de producir animales para luego despellejarlos y preparárselos bien suaves y sin olor a podredumbre, con forma de prenda de abrigo. Y claro está, a esas señoras no les haga ver un pajarito caído del nido, que ellas son muy de buena sangre y sufren con esas cosas, y con la madre que las parió.
Y recalcamos como siempre el contexto, si vivieran en la edad de piedra si serían unas señoras de ole yolé fandango, pero como no es el caso, es absurdo, pretencioso, ridículo y de mal gusto. Y olé yolé fandango.
- Bisutería de plástico:
La bisutería de plástico es detestable.
La mujer siempre se ha engalanado con lo mejor: oro, plata, piedras preciosas, y otros metales más o menos humildes e incluso con materiales vegetales pero ahora no. Ahora haylas que se me llenan de trozos multicolores de petróleo tremendamente horribles que en vez de cómo decíamos antes, engalanar, desengalanan. Véanse pues, como niñas pequeñas que visten de sevillana con aros y peineta de plástico rojo escandaloso, y derivados. Estas prácticas son de un terrible mal gusto, y estropean cualquier atuendo que lleve, por exquisito que sea.
Un punto de plástico en su atavío le arrebatará cualquier buena intención de elegancia que haya podido tener. No atente así contra si misma.
Igualmente ocurre con la bisutería de fantasía. Con “fantasía” se designa a aquella “joya” con apariencia de metal o piedra preciosa (cuanto menos de mal gusto, imitando a la plata y cuando más, al oro, con un amarillo orín superfalso) producida en serie, que se regocija en formas y colores que atraen al espectador, pero que no vale un duro y es cobrada como si de algo digno se tratara. Este tipo de complemento pertenece a la misma basura que la detestable bisutería de plástico, se la pasa por buena porque su material no es de tan mal fundamento.
La bisutería de fantasía es sólo aceptable como inclusión en piezas de vestir o bolsos, sobreros etc. por sentido común y adecuación, pero en absoluto como aderezo de la piel de la mujer auténtica. Siempre será mejor una tímida gargantilla de plata con una humilde piedra natural que un medallón exuberante y brillante que fantasea con ser joya.
- Uñas tunning:
Si hay algo que agrada en sobremanera al caballero elegante son las manos de la
mujer, de un delicado tono y tacto, y con unas hermosas uñas, cortas o largas, coloreadas o a palo seco, pero nunca, NUNCA de pegote (y de pegote bien le viene, haciendo referencia al pegote con el que van enganchadas) No por ser de porcelana serán más agradecidas, y ya ni hablemos de las de plástico. Con estas últimas podemos morir del asco. Unas uñas postizas de 1ª, o 2ª calidad son siempre impertinentes y pretenciosas, por artísticas que sean. Y no hay nada de peor gusto que lo impertinente y pretencioso, que como se habrá fijado, es lo que tienen en común todas las cosas que consideramos bajas en cuanto a la elegancia se refiere.
Para qué necesita unas uñas falsas pegadas sobre las suyas naturales? Podríamos entender esto si se le hubieran caído por ejemplo, o si se las hubiera comido el leopardo.
Yéndonos al otro punto, tenemos las uñas pintadas o tuneadas de cualquier otra forma indigna como por ejemplo: pegatinas, incrustaciones de brillantes, pirsins (si, en la uña, sí), o la manicura francesa con la punta negra. Jamás hubiéramos imaginado que existiría todo esto pero, sí. Tan fácil como ir en metro es encontrarse mujeres jóvenes y no tanto con flores, lunares, e incluso el pato Donald pintados en las uñas, que de lejos parecen pegotes o manchas; con algo atravesándolas que cuelga incomodando cualquier acción natural, con pegatinas o brillantes de chichinabo que se enganchan por todas partes, y hasta con la punta pintada de negro, como si hubieran acumulado la máxima porquería posible durante mínimo un mes. Señora, si quiere hacerse la moderna con la francesa en negro, píntese la uña de negro y la punta de gris, cosa que sería la versión “negra” de la oficial. Qué mal gusto el de este mundo!
- La marcas “modernas” con grandes logos, estilo Tous, Tommy Lafiga, o Chanel, pero especialmente Tous:
Cómo esa marca de pacotilla puede ser tan famosa? Y lo que es peor, cómo puede tener tantas adeptas? Cómo alguien puede gastarse el capital en ella?
Lo que no es más que un osito supersimple, la mayoría de las veces tan solo en su silueta, añadido a cualquier cosa y repetido hasta la saciedad, es esa maravilla por la que paga un precio tan alto? No creemos necesario analizar el comportamiento de la sociedad frente a estas chorradas con mayúsculas. Símplemente quédense con la imagen de su vecina la de arriba de 45 años, de una posición media, con un bolso lleno de ositos recutres, infantiles, enormes e insípidos, en colores tierra que le ha costado una pasta pero que “mola” mucho. Es, sin más descripción: patético.
Y no sólo ponemos a caldo la estúpida marca Tous, sino todas las demás que se usan para alardear de sí mismas. Es un concepto algo absurdo y en exceso popular y social. Podrá usted ir preciosamente vestida y complementada, pero una camiseta que pone “I love Mango” o un bolso con dos Cs entrelazadas descomunales no le hará subir de categoría, sino de imbecilidad. Sabemos que se lo puede permitir, de manera que cómprese o encargue a un/a buen/a modista una prenda única de una buena calidad, y que no alimente una industria de patéticos y manipuladores.
(observen, un bello artículo arruinado con logos, que aunque en este caso están bien integrados, en la mayoría de los casos favorecen de pena)
Y es que lo real que se esconde tras el abuso de las marcas caras, no es otra cosa que la falta de juicio estético: la marca tiene una imagen de un nivel estético aceptado y reconocido; para la gente que no sepa alcanzar ese nivel por sí misma, siempre estará la marca para proporcionarle la seguridad de acierto que necesita. Sin más rodeos.
- Extrañas tiras que asoman de entre las nalgas:
En la cumbre de no sólo el mal gusto, sino también la vulgaridad más peliaguda y de la repulsión se encuentran esos triángulos elásticos cuya función es “cubrir” cierta parte de la entrepierna femenina e incluso y desgraciadamente a veces, la masculina también. Lo aborrecible no es el simple gesto de llevarse puesto, ya que esto no tiene disgusto alguno para la persona ajena ya que va escondido, y lo escondido no existe. Lo desagradabilísimo y vomitivo es que esa ordinaria pieza emerja de entre los pantalones (sí esos que lleva la gente tan horribles y atormentantes) mostrándose en todo su esplendor, desde lo fino o lo de sport, hasta la cara de Piolín o de la gatita Kiti. No se dan cuenta cuan repelente es tener que ver un día tras otro como la compañera de delante lleva esa tira maloliente incrustada en la raja del culo? (sí, culo hemos dicho) Seguiríamos pero nos dan arcadas.
(encima de leopardo, he aquí el pedo del buen gusto)
Y otra es, porqué, muy señoritas mías, me llevan el puñetero tanga (el tanga, o la tanga, que la que sabe se aprovecha) con los vaqueros bajos de cintura? No, no cabe en la mente de razón. Para ir cómodas? Cómodas?? Con vaqueros y un tanga? Dios nos libre. Si se supone que el tanga es un tipo de braga discreta con la originaria finalidad de no marcar en las prendas finas, me quieren ahora rebatir por qué se las ponen con vaqueros!!?? Para eso metan la caracola directamente en el vaquero que es algodón puro y bien resistente y les absorberá los jugos mejor que cualquier cosa, porque lo que buscan es ir cómodas y medio desnudas.
Y ya lejos queda la idea de que esa soez y asquerosa práctica sea sexy. Lo sexy sexy sería colgarlas a todas de un garfio por el cordoncito a la barra del metro, y ahí dejarlas para que se oreen, hasta que se les parta la almeja en dos. Cerdas.
(miren, una vaca)
- Leggins y leotardos:
Sin ir muy lejos de el/la tanga XD nos encontramos con su primo hermano del mal gusto de hoy en día, los leggins. No! No se ponga a la defensiva, sabemos que los lleva y no pasa nada; el problema es cómo los lleva. Los lleva bajo una falda, vestido, pantalón? Entonces va vestida dignamente. Los lleva solos o como mucho con una camisola? (o mejor dicho, camisón, con todo el respeto a los camisones, que son geniales) Pues entonces va desnuda, marcando todo el culo y lo que no es el culo y es de mal gusto. Llevaría unos leotardos o panties solos? Así de fácil es y así de fácil se acaba.
- Estampados groseros y complementos afines.
Sí, son de pésimo gusto las camisetas con mensajes vulgares y groseros, por llamarles de alguna manera. Y no, no son graciosas más que en las fiestas temáticas, para las que seguramente fueron concebidas en los inicios camisetiles.
Dentro de éstas encontramos modelos tan variopintos como la típica de 100% angel o 100% demonio (tranquila chica, sabemos que eres una simple igualmente) por muy fashion o de marca que sea; las de “demasiado sexo nubla la vista” y del estilo, y las de “sex machine” o “heart breaker” entre otras muchas.
También incluimos en este apartado todas aquellas que le hacen quedar como un estúpido inculto, como por ejemplo la típica camiseta que pone “Japan” y cuya ilustración es una china o las de simbologías o idiomas que no entiende pero que aún así lleva puestas.
Y hasta aquí nuestra enumeración de la jornada.
Esperamos hayan cavilado mucho y disfrutado enormemente, habiéndose sentido ofendidos o aliviados.
Sean felices y hagan muchas galletas.
Auf wiederlesen!
(Huy, perdonen por el signo de admiración al final, no e acordaba de que baja 0,25 en el examen)
Publicado por Lu von Laskaponia en 2:22 2 comentarios
Etiquetas: moda y elegancia fina
viernes, 5 de febrero de 2010
Prendas y complementos a evitar si se pretende la elegancia
He aquí un listado de todo aquello que pese a lo aceptado o no que esté, es aterrador y poco deseable en la elegancia y buen gusto a la hora del vestir. Si lo lleva puesto, sepa que aún está a tiempo de quitárselo y quedar en bragas (o lo que sea) que siempre es mejor.
#1 Vaqueros:
El vaquero lo situamos en primer lugar, no por ser el menos elegante, sino porque seguro que lo lleva puesto, de manera que para seguir leyendo, quíteselo, como encomendamos antes.
Ahora que ya se lo ha quitado, prosigamos.
El vaquero (y con vaquero refiérese a tela vaquera y piezas que resultan della) es el préstamo más aceptado, popularizado (masificado más bien), y comercializado de entre el asunto del ropaje. El vulgar vaquero, ha devenido la prenda por excelencia, el básico imprescindible, la tripa de res donde meter las carnes para hacer el embutido urbano.
No se deje engañar por la infundada fiebre del vaquero: el vaquero no es ni moderno, ni cómodo ni funcional; ni siquiera es bonito. Como su propio nombre indica, el vaquero nace como una tela para empleo del trabajo, cómoda (en sus orígenes, no en su ajustada actualidad) y que aguanta todas las porquerías habidas. De ahí su razón de ser.
(estamos tan acostumbrados al vaquero que ya ni nos damos cuenta de lo feo que es)
Entonces, a qué santo! Como alguien puede pretender una elegancia llevando tal ropaje! Se trabaja acaso en la mina o arreando vacas? No!
Otra de las excusas urbanas para abusar (que ya ni llevar) vaquero es la supuesta comodidad o funcionalidad que aportan. Unos vaqueros, cómodos? Unos vaqueros, son lo más incómodo y asfixiante del mundo, y cuanto más “modernos” más lo son. Habrá cosa más incómoda que meter el bajovientre y los jamones en esa especie de funda dura, recosida, remachada, con bolsillos donde casi no cabe ni la mano, con escasa movilidad y que muestran lo indecente en el básico acto de sentarse? Será posible que personas compren a precio de prenda aceptable unos pantalones (o cual cosa sea) de una horrible tela y encima con aspecto de haber sido arrastrados por una vaca, con un villano dentro, por todo el lejano oeste hasta quedar desgastados e incluso rotos? Será posible!? Será algo de peor gusto?
Señores, (sobretodo señores) no hay nada más cómodo que unos pantalones tradicionales de vestir, con pinzas, normalmente sueltos y que no amenazan con esterilizarle las criaturas germinales.
Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos el vaquero.
#2 Chándal:
Para empezar, si lleva un chándal puesto, no comprendo que hace metido en este blog. El chándal no tuvo nunca su aquel, ni lo tendrá jamás (no, yo no tuve esa época cutre pubertosa del chándal y deportivas, yo iba de militar machorra que es mejor)
Como toda prenda fuera de lugar, éste género se lleva la palma, por vástamente extendido y hasta con tradición (de hecho hay gente que vive para llevar chándal, e incluso alardean de él mostrando marcas y modelos, y en fin, todas esas cosas tan risibles)
Llevar un chándal es del gusto más pésimo, pesimísimo, requetepésimo, y deplorable, patético, lastimoso, horripilante, nauseabundo y demás adjetivos, los peores que haya.
Únicamente aceptable para hacer deporte, que es para lo que existe, y ni eso. Sepa que puede hacer deporte con cosas más bonitas, e igual de cómodas; o mejor no haga deporte, es antielegante, consérvese fresca/o e impoluta en su urna.
Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos el chándal.
#3 Cazadoras michelín / plumíferos:
Si buscamos definir apropiadamente lo que hace la cazadora abullonada en el cuerpo
de la persona, es “perturbar las formas” Sea cual fuere la silueta del individuo, hombre o mujer, mujer hombruna u hombre mujeriego, la chupa michelín la destrozará sin duda. Puede ser ancho/a de hombros o de caderas, o de dedo gordo del pié diestro, pero lo que jamás será es un troll rematado con cremallera. Por feo que sea su cuerpo, no puede ser tan antiestético como un cosido de globos alargados, en forma de morcillas extragrandes, michelines repetidos hasta donde resultan imposibles. La cazadora michelín no calienta más que un buen abrigo de lana, NO. Por lo tanto, déjese de parecer un mamarracho fachoso y abríguese como una persona de bien.
#4 Deportivas:
No sería la primera vez que se divisa un mancebo bien vestido en teoría, con un traje de chaqueta elegantemente informal y de repente… susto! Unas espantosas deportivas rematando la vuelta del pantalón. No hay comentario potencial más allá que una cara de confusión incrédula y asco. Y mirar a otra parte.
Y sin referir ya al uso que se le da y lo carente de buena sangre que es, si lo prefiere, lea de nuevo “el chándal” que es cosa similar.
No les vamos a disgustar poniéndoles una imagen de unas deportivas bien espantosas, mejor les dejamos con una versión más light. Sus primas e igualmente aborrecibles converses:
Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos las deportivas.
#5 Palahuer y demás calzado fuera de lugar:
Recuerdo un día ir yo errando por la calle Colón, a esto de la primavera vecina, y percatarme de algo chillón, multicolor y extraño pero a la vez conocido en los pies de un grupo de muchachas. No podía dar crédito a lo que veían mis ojos: era posible que esas de ahí (al final, acaba por no extrañar nada) llevaran en los pies unas
zapatillas de tela cosida y esparto, como las que llevaba mi abuelo para ir a la huerta? Sí! Eran las palahuer! (aka. pa la huer-ta) Un homenaje a la tradicional espardenya mediterránea en su versión más simple (a llevar en chancla, es que vamos, ni atada al tobillo), para ir cómoda la persona tanto en la ciudad como en el arrozal y de paso a la playa que si se mojan hace bien. Pero eso sí, en amarillo pollo, azul intemperie fashion y rosa fosforito Fito adolfito (y más, de hecho algunas se hacían la colección entera y la moda era camiseta a juego con les espardenyes y luego el vaquero de las narices) -Aunque, ahora que lo pienso, hubieran quedado bien con esa camiseta tan súper que venden que en vez de poner “Ramones” pone “Ramonet” y luego: “si vas al l’hort porta figues” y tal de la canción aquella y riau riau.- 
Señor! Cómo se puede ser tan necia! Ya sin hablar de cuándo sacaron las botas y shorts estilo boxeador, los monos de granjero, y demás aberraciones de cuyo nombre no quiero acordarme.
Pero demos gracias, qué aburrido sería el mundo sin estos casos y las personas que los hacen posibles.
Y como conclusión de este número 5, abolimos todo calzado de forma injustificada y fuera de lugar, sea cual sea su procedencia.
(abuelo haciendo palahuers en el pueblo, a la voreta de la mar)
#6 Gorras estilo telepizza y sucedáneos:
Por qué existen esas gorras? Y lo que es peor, por qué las lleva la gente? Esa forma de vestir la cabeza, con una semiesfera acoplable y una protuberante visera, para qué sirve? Para cubrirse del sol? Solo el rostro sería, porque ya me contará usted que va a tapar esa visera. Quedámosnos pues con la pamela para ese uso. Para qué más puede servir? Para hacer conjunto con el chándal? Bien comparte las funciones decorativas de éste, pues que con éste vaya.
Abolimos el mandato americano de hacer el imbécil, abolimos las telepi-gorras.
#7 Palestinas:
Pa-les-ti-na: el mismo nombre lo indica. No es de buen cristiano (ni de buen nada)
Lo que empezó siendo prenda de alternativo urbano, ha acabado por ser hasta de chavalas de la calle colón (en Laskaponia les llamamos pijas BSK, pero saben bien a lo que me refiero, sí! A las de las palahuer!) a la moda. Las venden en cualquier color, para poder combinar y son realmente FEAS. No nos merece la pena hablar de las connotaciones culturales e incluso políticas que puede acarrear el llevar ese trapo deshilachado, de manera que le recomendaremos remitirse a su origen para que lo vea usted mismo. Sepa solamente que abusar de la palestina es de pseudojipi-rojillomoderno-independentista-anarka-lesbiano-ocupa-fumeta y todas esas cosas. Y con todo eso, raus! Elegancia: NULL
#8 Monos, etc:
No, monos no. Los monos al circo o a la mina. Punkt.
#9 Pantalones cortos o shorts de moral distraída total schlampe disco:
Qué persona adulta y elegante muestra las piernas? El hombre, no. La mujer, sí pero no asomando por dos camales. De mostrarse la pierna, sea con la falda que siempre bien hace al cuerpo femenino.
Ejemplos de lo evitable son los muy-a-la-moda minipantalones o parrupantalones (de parrufalda, pues parrupantalón) que retienen la misma cantidad de carne que unas bragas o incluso menos. Estos “pantalones” suelen ser llevados para festear, conjuntando con un atuendo bien repensado y discotequero, aunque también para el día a día. Para garantizar su viabilidad y evitar congelaciones genitales llévanse en compañía de pantis. Entonces ataca la cuestión: si la mujer joven lleva esta prenda para lucir sus “encantos” y resultar sexy, como diablos se lo ponen con pantis? Si los pantis son lo antisexy de la lencería! Ñeh… que carencia de conocimiento hay hoy en día sobre la prenda y la seducción, chavalitas memas que mucho trikitrí y mucho chupaachús y luego me van con pantis a ligar. En fin, para eso estamos aquí nuestras mercedes eh? Para aleccionar a las juventudes inconscientes sobre la elegancia y el buen gusto.
(vamos, que ni aunque una esté flaca perdida)
En cuanto a los pantalones por la rodilla, en el hombre, resérvense para el traje folclórico. En la mujer, resérvense para el caso de disfrazarse de hombre folclórico. O de boyescau o mejor no he dicho nada.
Y hasta aquí, mis damas y caballeros, he de dejarles pues debo acabar de poner los ojos a mis búhos de galleta. Hasta la próxima entrega que como adivinarán, será exponencialmente más cara.
Recuerdos y vistan bien.
Publicado por Lu von Laskaponia en 13:24 5 comentarios
Etiquetas: moda y elegancia fina
jueves, 21 de enero de 2010
Elegantes y exquisitas alteraciones de la salud
Porque la elegancia y a exquisitez no se lleva sólo encima, se lleva dentro y corriendo por las venas, les adjuntamos a continuación, lo que muy distinguidamente le podrá remover los adentros. O no removérselos que es mejor.

El desmayo: El desmayo es lo más fino de la mala salud. Es la cosa mejor. Es el no va más del glamour, de la elegancia pura. Usted puede desmayarse por bajada de cosas (azúcar, tensión, sueldo) lo que sería en plan físico, o por la cosa emocional, tal como por impresión, susto, pánico u otros menesteres mentales. En más recomendable la primera, ya que la segunda puede aparentar más falsa o injustificada, por lo que la podrían tomar por tonta, o de espíritu débil, y eso jamás. Ahora ya lo sabe, si quiere ser magnífica, desmáyese. Será la más popular y divina. Totalmente de acuerdo.
Históricamente recomendado para mujeres, pero hoy en día viable también para hombres, en esta insulsa sociedad donde el caballero es un pollamán follador deseado, abultado e insensible, a veces no le vendría mal un desmayito encantador.
El ahogo acalorado: El ahogo acalorado no es exclusivo para señoras menopáusicas, también es accesible para la dama joven o anciana. Es perfecto siempre, si se está inmersa en la muchedumbre urbana, sentirse incómoda e invadida, y responder con un rechazo que deberá transmitir claramente a su acompañante para que se preocupe por usted. Y para que vea lo fina y delicada que es, y lo mucho que usted vale. Y para que le abanique con una revista (queda súper)
La tos tuberculosa:
Sangrante o no, la tos puede ser de interés siempre que sea una de tipo sublime, (o subliminal también) Es decir, que parezca que una sufre una enfermedad interna y sugerente, muy de cuento, y que vaya a morir casi inevitablemente. El caso es que ni usted ni yo queremos que usted muera, ni que esté a punto, ni nada por el estilo, de manera que no será necesario que contraiga la enfermedad, bastará con aprovechar su típica enfermedad del frío, para toser de una forma preciosa y de ensueño. Eso sí, no se deje llevar por la incontrolabilidad del momento y tosa vulgarmente. Eso nunca. Completamente recomendado para el hombre como para la mujer.
El insomnio: El insomnio siempre ha estado de moda, o por no menos desde que se inventó drácula. O posiblemente haya existido desde que inventó la elegancia nocturna, hace mucho muuuuuuuucho tiempo. El insomnio es tan deseable por varias razones: la primera es la apariencia de ultratumba que al rostro infunde, y otra, las demás alteraciones que puede producirle, también muy elegantes. Las ojeras y el humor agresivo e hiperactivo le harán sentirse genial, además de la ventaja principal que otorga el no dormir: toda la noche para deambular. Qué más se puede pedir!
No hace falta que le diga que a Palia le encanta, de hecho es uno de sus hobbies.
La avitaminosis espectriforme: La carencia de lo indispensable también puede ser interesante desde un punto de vista estético. Las ojeras y el descolorimiento general serán más que indicados para su apariencia de Palia o Makipalia. Si se da el caso de que se encuentra en un nivel de desnutrición o carencia, aproveche los primeros estadios para lucirse, también puede fingirlo (el maquillaje concibe milagros) y estar algo más sana/o. De todos modos, falso o real, recuerde siempre que la muerte inminente siempre es distinguida y deseable.
Apto de igual manera para que hombre que para la mujer. Siempre.
(inminente avitaminosis y falta de todo en general)
El ataque de ansiedad: Pariente del ataque de nervios pero con respirar torpe, e
incluso incapacidad de ello. Se trata de un estado bastante “de nivel” sobretodo si desemboca en desmayo (con lo que tendríamos 2 motivos de elegancia y alegría). Lleve su ataque siempre con buen gusto, no arme un pollo, deje entrever su fiebre nerviosa con su expresión y formas y quedará cuanto más memorable y extraño. Un deleite para todos. Unisex.
El ataque de pánico: Emparentado con el ataque de ansiedad pero con una componente más de locura. En el ataque de pánico no sólo tenemos la nerviosidad si no también el terror. Y el terror es excelente. De manera que aproveche todas las impregnaciones del inframundo que le pueda propiciar un panic attack y regocíjese. El ataque de pánico le lleva a lo más peliculero de su mollera. Además, junto con el ataque de ansiedad, siempre conforma un espectáculo digno de ser saboreado segundo a segundo, sobretodo si usted es un caballero (en el hombre guapo y de cabellos elegantes resulta verdaderamente seductor)
Las alergias: Tenerle alergia a algo siempre es encantador. No para usted, o sí, o se desconoce, pero el caso es que toda señora y señor elegante debería de tenerle alergia a algo. Las alergias mejores siempre son al polvo, al cacahuete y a las deportivas. Si tiene alergia al pelo de gato le doy mi más sentido pésame.
Recuerde que las alergias siempre le darán ese punto de exclusividad tan especial y que le valdrán tanto como al hombre como a la mujer.
El estornudo fótico: Posiblemente le haya pasado alguna vez, que se adentra usted en el mundano exterior con un temible sol, y de repente empieza a estornudar cuantas
veces haga falta. Se trata de una conexión muy interesante (como casi todas) entre el nervio óptico y la zona del cerebro que controla el estornudo (o algo del calibre) y que viene determinado genéticamente.
Es genial pues hará recordar a todos cuánto odia el sol, tanto, que hasta le hace estornudar. Además No todos lo tienen, siéntase orgullosa/o.
Ya sabe bien como estornudar y cómo no, elegantemente, al igual que la tos, resguardándose la boca y no haciendo un terrible alarido así: “a…aachieeeeeeeeeje!
Recomendado tanto para la dama como para el caballero, es total, todo el mundo debería tenerlo. Sol! Estornudemos!
El congelamiento: Las inclemencias del tiempo pueden llegar a ser muy elegantes (siempre y cuando uno vaya proporcionado y no vestido de montañista suicida) El aspecto que la congelación (o eslabones previos a ella) engendra son realmente sublimes. Imagine pues, si estar blanca es lo más refinado del mundo, cómo será estar azulada o grisácea. Totalmente grande, insuperable. Y si además se le hielan las pestañas y se le escarchan los labios parecerá más aún musa o muso invernal, de allá de las montañas, o de allá donde los pingüinos, o de cuando los vikingos se inventaban dioses. Es muy Björk y además está de moda en las altas esferas, o quizás está de contramoda que es mejor.
Pero eso sí, no lo practique mucho o no tendrá tiempo para enfermar de las demás cosas.
(look congelado total klasse)
El eccehomo / ecccemujer: En ocasiones las cicatrices, arañazos, moratones y heridas externas en general son interesantes. Si es Palia seguramente le quedarán increíbles, pero, atención! Tenga cuidado, porque igual que bien realzan su magnificencia pueden dejarle caer al nivel del plebeyo. No confunda el aspecto cadavérico con el de indigente entumecido y amarronado.
Las heridas sangrantes bien puestas son interesantes en algunos casos, al igual que los moratones pueden llegar a tener su aquel; las cicatrices siempre han tenido su misterio y las vendas en las muñecas también (no confundir con escayolamientos o fajas ortopédicas, espantosas) La carencia de extremidades no entra en juego ya que el hecho del muñón resulta realmente horripilante (aunque siempre hay a quien le pone, pero ahí no entramos) De manera que brazos o piernas ortopédicas no son muy deseables, pero siempre hay excepciones como por ejemplo el garfio, que es muy sexy. No es necesario que vaya descoyunturado, de hecho no es nada recomendable para su estilo, porque más bien, desestiliza.
Recomendable en parte para la mujer, en parte para el caballero: Para la mujer Palia mórbida siempre irán bien las heridas, moratones, arañados y cambios extraños de color en la piel, para el hombre, mejor las cicatrices, vendas y el garfio.
De todos modos, sepan que no es en absoluto necesario este tipo de afecciones, es más, si no las sabe llevar bien pueden desfavorecerle más que beneficiarle. Es la vertiente más hardcore de la elegancia adolecida.
(aprenda, claro, a no pasarse)
Publicado por Lu von Laskaponia en 0:25 1 comentarios
Etiquetas: moda y elegancia fina







